Introducción al sueño lúcido: reconocer el sueño (parte III)

 Aumenta tu consciencia




Los ejercicios que vimos en la parte I y en la parte II de reconocer el sueño, son los más sencillos para empezar y los primeros que aconsejo practicar. Con perseverancia y el desarrollo de una intención, se pueden obtener buenos resultados, aunque se tarde tiempo en tener éxito. Hay personas que con solo practicar un día o dos consiguen tener su primer sueño lúcido y otras que pueden tardar varios meses. Lo importante es ser paciente e implementar los ejercicios en el día a día.

Otro ejercicio que podemos realizar es lo que yo llamo Acción y reacción, y está relacionado con la memoria prospectiva.

Se trata de realizar una acción sencilla que hagamos en nuestro día a día, como, por ejemplo, abrir una puerta, y en ese momento acordarnos de que nos tenemos que preguntar si estamos soñando. De ahí Acción (abrir una puerta) y reacción (¿estoy soñando?)

Pero ¿Cómo funciona esto realmente? ¡Vamos a verlo!

¿Qué es la memoria prospectiva?

La memoria prospectiva es una memoria a futuro, es decir, se trata de que en un determinado momento del futuro nos tenemos que acordar de hacer o de decir algo y para ello usamos una señal que nos servirá de activación. Por ejemplo, imagina que te has ido a dormir y justo te acuerdas de que no has sacado la comida de la nevera para llevártela al trabajo al día siguiente. Te da ya mucha pereza levantarte, pero sabes que será fácil que te olvides la comida si no la ves fuera de la nevera, así que piensas en alguna manera de acordarte al día siguiente. ¿Cómo? dejándote alguna señal, como por ejemplo, poner el despertador al revés, dejar una zapatilla boca abajo o ponerte una goma en la muñeca. De esta forma estableces una señal entre el objeto o acción y lo que quieres recordar.

Se trata de hacer lo mismo en el sueño. Establecemos previamente las señales o acciones que, cuando realicemos o veamos en un sueño, nos llevará a acordarnos de decirnos a nosotros mismos: estoy soñando.
Para que esto funcione en un sueño, al igual que los ejercicios anteriores, debemos entrenarlo durante el día.
De este modo, podemos establecer lo siguiente:
Cada vez que vea un perro me preguntaré si estoy soñando, o cada vez que corra por la calle me preguntaré si estoy soñando.
Y esto se hace todos los días durante una semana. ¡Os aseguro que es más difícil acordarse de lo que parece!

También se puede hacer con elementos u objetos con los que soñemos normalmente. Por ejemplo, si sueñas mucho con gatos, puedes elegir cada vez que vea un gato… o si sueñas mucho con una persona determinada, cada vez que vea a esa persona…

Para que la memoria prospectiva sea más efectiva, es mejor establecer objetos o acciones que no sean demasiado familiares o automáticos en nuestro día a día.

Ejercicio: practica tu memoria prospectiva


Antes de irte a dormir, selecciona 4 elementos que usarás para hacerte recordar que estás soñando. Este sería un ejemplo:

- Cada vez que vea un perro.

- Cada vez que abra una ventana.

- Cada vez que oiga música.

- Cada vez que me vea en un espejo.

Escríbelo en un cuaderno y haz el ejercicio durante una semana. Cada vez que veas o hagas lo que has establecido, te preguntarás: ¿Estoy soñando?
Cada día, haz un repaso de cuantas veces te has acordado. Si no han sido muchas, no desesperes, con la práctica aumentará tu memoria.



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