El camino interior del artista

El artista que llevas dentro 




El arte, en cualquiera de su facetas o expresiones, implica una búsqueda personal, una introspección necesaria que permita dejar aflorar todo aquello que llevamos dentro. No es un camino fácil, ya que conlleva descubrir y aceptar aspectos de nosotros mismos que rechazamos (la sombra) y derribar aquellas creencias limitantes que durante mucho tiempo nos han hecho creer que no somos capaces, que no valemos o que no merece la pena.

El camino de un artista es el camino inevitable del autoconocimiento. Bruce Lee decía que el objetivo más elevado de una persona es la autoexpresión, y el conocimiento de uno mismo es lo que nos lleva a querer expresar y compartir todo aquello que albergamos en nuestro interior.

Todos llevamos dentro un artista, y si crees que tú no, es porque has enterrado y desechado aquello que realmente te gustaría hacer, para vivir una vida más acorde a las convenciones sociales y a lo que se espera de nosotros.


Meditación y yoga en el arte

La meditación y el yoga ofrecen herramientas esenciales para nutrir procesos creativos, encontrar un equilibrio emocional y conectar con una fuente más profunda de inspiración.

Me sumergí en el mundo de la interpretación y del teatro desde que era muy joven, antes de estudiar yoga y meditación, y no fue hasta entonces cuando descubrí que ambos caminos son, no solo complementarios, sino necesarios para la autoexpresión. El objetivo de un artista es dejar una huella, crear, inspirar, hacer soñar, remover, hacer reflexionar, ya sea a través de un cuadro, de un libro, interpretando a un personaje o componiendo una canción. ¿Cómo vas a llegar hasta ahí si no miras dentro de ti, si no te conoces? El silencio interior y el pasar tiempo con uno mismo, es imprescindible.




Muchos artistas recurren a la meditación y al yoga como vía de autoconocimiento y de expresión creativa. Mi favorito, ya que ofrece un ejemplo de como el arte y espiritualidad se pueden entrelazar de forma poderosa, es Rafael Álvarez, conocido como El Brujo. He asistido a muchas de sus funciones y no puedo más que sentir una profunda admiración, no solo como actor, sino también como meditador y yogui. En su espectáculo Autobiografía de un Yogui, basado en la obra de Paramahansa Yogananda, El Brujo no solo interpreta, sino que transmite una experiencia de transformación interior. Él mismo ha declarado que la meditación y el yoga han sido claves en su vida artística, permitiéndole elevar su trabajo desde la comedia hacia lo poético y lo trascendente.

Paul McCartney practica meditación transcendental desde que tuvo un encuentro con Maharishi Mahesh Yogi en los años 60. Afirma que le ayudó a centrarse en su música y a mantener la calma en los momentos más turbulentos de su carrera.

Otro ejemplo es el conocido director David Lynch (Twin Peaks), es cual es un ferviente defensor de la meditación trascendental. A través de su fundación, promueve su uso para combatir el estrés y fomentar la creatividad.


¿Cómo puede ayudar la meditación y el yoga en la vida artística?

Además de ayudar a reducir el estrés y mejorar la salud física, el artista puede encontrar los siguientes beneficios:
  • Una puerta a la inspiración: al calmar su mente, se abre espacio para nuevas ideas y conexiones creativas.
  • Ancla emocional: ayudan a gestionar la ansiedad, el miedo escénico o el síndrome del impostor.
  • Herramientas de presencia: permiten estar más conectados con el momento presente, algo esencial en la interpretación, la escritura o la creación visual.


Ejercicio: Vacía tu mente


Hay un ejercicio muy poderoso que descubrí en el libro El camino del artista, de Julia Cameron, aunque se lleva utilizando mucho tiempo como ejercicio terapéutico.

Todas las mañanas, durante al menos dos semanas, según te levantes, cuando el subconsciente todavía esté aflorado, escribe tres hojas en un cuaderno ¿Sobre qué? Sobre lo que sea, lo que te salga en ese momento, sin pensar. El objetivo es plasmar y dejar salir esa morralla mental que te impide ver unos pensamientos más claros y sanos. Es una forma de despejar tu mente. Deja salir todo lo que venga, las cosas malas que te dices. descubrirás que en pocos días tu mente se aligera, dando paso a pensamientos más amables, y descubrirás como tu creatividad empieza a surgir. Hay personas que les lleva más tiempo y otras que enseguida notan los efectos. No te frustres, lo importante es la constancia. Y si puedes integrar esto en tu día a día, mejor. 


Lecturas recomendadas: 
  • El camino del artista, Julia Cameron.
  • Autobiografía de un Yogui, Paramahansa Yogananda.


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