La huella de la confianza: Mariano Sigman

La huella de la confianza




¿Qué hace que unas personas tengan más confianza en sí mismas que otras? ¿Viene determinado por la infancia que hemos tenido? ¿Por la cultura en la que nos hemos desarrollado?

Este es un tema que no dejo de investigar, pues me parece crucial trabajar la confianza para poder desarrollarnos como personas y, no solo ayudarnos a nosotros mismos, sino también a los demás.

De la confianza que tengamos en nuestros proyectos, en nuestras ideas, en nosotros mismos y en la vida en general, depende que avancemos o que nos quedemos donde estamos, y ojo, que quedarnos donde estamos no está mal si esto nos hace sentir en paz; el problema viene cuando no estamos a gusto con nuestra vida y no nos sentimos capaces de salir de donde estamos por falta de confianza.

Pero ¿Cómo se construye la confianza? Según Mariano Sigman, neurocientífico e investigador argentino, la forma en la que cada persona construye la confianza es como una huella digital, en la que también intervienen los rasgos culturales. Se trata de un rasgo personal de cada uno, pero a diferencia de los rasgos físicos que nos determinan, tenemos cierto espacio para cambiar y modificar esta huella de pensamiento.

Según Sigman, alguien que posee un sistema preciso de confianza, juzga bien su propio conocimiento y sabe cuando apostar y cuando no, por lo que la confianza es una ventana al propio conocimiento.

Mira dentro de ti

Se observó que las personas que tienen un sistema de confianza más preciso tienen una mayor cantidad de conexiones en la región de la corteza lateral llamada área de Brodmann 10, además, también organizan la actividad cerebral de esta zona de forma más eficiente.

Pero hay un dato muy curioso en todo esto, y es que, esta diferencia en la actividad cerebral (entre los que tienen una mayor confianza y los que no) solo se observa cuando una persona lleva la atención a su mundo interno, por ejemplo, cuando se focaliza en su respiración, y no cuando la atención está centrada en el mundo externo (Sigma, 2015).




Esto quiere decir que la calidad de nuestra confianza se relaciona con el conocimiento de nuestro propio cuerpo, en dirigir la mirada al mundo interior, por lo que, si aprendemos a focalizar y a observar nuestro cuerpo, podremos aumentar nuestra confianza de una manera natural.
La observación de nuestro cuerpo y de nuestro interior se consigue a través del mindfulness y la meditación formal. El mindfulness es un proceso de autoindagación mediante la observación consciente del día a día. Nos permite focalizarnos en el momento presente, así como en las sensaciones de nuestro cuerpo.

La meditación trata de dirigir la atención al momento presente a través de la respiración consciente. La respiración siempre nos acompaña y siempre nos servirá de anclaje y focalización en nosotros mismos. Por eso es el elemento de focalización más usado en la meditación.


Ejercicio. Meditación preparatoria


Esta es una meditación preparatoria que te va a ayudar a focalizar la atención a tu respiración. Se trata de ser consciente de cómo el aire entra por tu nariz y de cómo sale. Dura unos cuatro minutos y puedes hacerla en cualquier momento del día, siempre que necesites serenarte y tomar contacto contigo mismo/a. 


Meditación de Silvia

Referencias

SIGMAN, M (2015) La vida secreta de la mente,  Penguin Random House, Buenos Aires.

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